Psicólogo Sevilla

“Últimamente siento que ya no soy yo.”

Es una frase que escucho mucho en consulta.

Mujeres que empiezan a sentirse más irritables, más sensibles o emocionalmente agotadas y no entienden qué les está pasando.

A veces discuten más.

Otras veces sienten ansiedad, cansancio o ganas de llorar sin motivo claro.

Y muchas terminan preguntándose:

“¿Qué me pasa?”

“¿Por qué todo me afecta tanto ahora?”

Durante la perimenopausia y la menopausia se producen cambios hormonales que también afectan al estado emocional.

Pero muchas veces no es solo eso.

Qué puede sentirse durante la perimenopausia y la menopausia

Muchas mujeres describen:

* irritabilidad constante,

* cambios de humor repentinos,

* ansiedad o inquietud interna,

* cansancio emocional,

* menor tolerancia al estrés,

* llanto fácil,

* sensación de saturación,

* dificultad para descansar,

* o la sensación de no reconocerse emocionalmente.

La irritabilidad en la menopausia es mucho más frecuente de lo que parece.

Y muchas veces no se vive solo como “estar más sensible”, sino como sentir que todo pesa demasiado.

No es solo hormonal

Aunque las hormonas tienen un papel importante, reducir todo lo que ocurre en esta etapa únicamente a “las hormonas” muchas veces deja fuera algo esencial.

Porque muchas mujeres llegan a esta etapa después de años sosteniendo demasiado:

la familia,

el trabajo,

la pareja,

las responsabilidades,

las exigencias,

la necesidad de poder con todo.

Y a veces el cuerpo y las emociones empiezan a expresar un cansancio que llevaba mucho tiempo dentro.

Por eso pequeños conflictos pueden sentirse enormes.

O aparece una sensación constante de agotamiento, culpa o saturación emocional.

Cuando ya no te reconoces emocionalmente

Una de las cosas que más sufrimiento genera es sentir:

“yo antes no era así.”

Muchas mujeres sienten que reaccionan de una forma que no reconocen:

con menos paciencia,

más distancia emocional,

más necesidad de aislarse,

más discusiones,

o más sensibilidad ante pequeños gestos.

Y eso puede afectar a:

* la autoestima,

* la relación de pareja,

* las relaciones familiares,

* el trabajo,

* o la forma de mirarse a una misma.

A veces incluso aparece culpa.

Culpa por reaccionar mal.

Por no poder con todo igual que antes.

O por sentir que una está perdiendo el control emocional.

El cuerpo también expresa lo emocional

El cuerpo y la vida emocional no funcionan separados.

Lo que vivimos,

lo que callamos,

lo que sostenemos durante años,

también deja huella en cómo nos sentimos.

Por eso durante la menopausia o la perimenopausia muchas veces no aparece solo un cambio físico.

También puede aparecer una mayor sensibilidad emocional.

Y a veces lo que más duele no es únicamente el síntoma.

Es sentir que una tiene que seguir funcionando igual cuando por dentro algo necesita ser escuchado de otra manera.

Cómo puede ayudar la terapia

Entender lo que te ocurre cambia completamente la forma de vivirlo.

Durante la perimenopausia y la menopausia hay cambios físicos y hormonales reales que afectan al cuerpo, al descanso, a la energía y también a la forma de sentir y afrontar la vida.

Y muchas veces lo más difícil no es solo el síntoma.

Es descubrir que lo que antes te servía para sostenerte, adaptarte o seguir adelante, ahora ya no funciona igual.

Hay mujeres que sienten que ya no pueden exigirse del mismo modo.

O que necesitan otra forma de relacionarse consigo mismas, con los demás y con la vida.

Y esa adaptación no siempre es fácil.

La terapia no ayuda solo a desahogarse o a aliviar síntomas.

También puede ayudarte a comprender este momento vital y construir una nueva forma de situarte emocionalmente en esta etapa de tu vida.

Porque a veces no se trata de volver a ser quien eras.

Sino de entender quién necesitas ser ahora.

Para terminar

La menopausia y la perimenopausia no son solo cambios físicos.

Muchas veces también son una transición emocional importante.

Y entender lo que te ocurre puede ayudarte a dejar de vivirlo desde la culpa o desde la sensación de que “hay algo mal en ti”.

A veces simplemente hay partes de ti que llevan demasiado tiempo sosteniéndolo todo solas.

Si algo de todo esto te ha resonado

Quizás no necesitas seguir sosteniéndolo todo sola.

Si sientes que necesitas ayuda para entenderte, recolocarte emocionalmente o atravesar este momento con más equilibrio, puedo acompañarte en esta etapa de tu vida.

Puedes contactar conmigo aquí:

[609 756 795]

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